En un laboratorio de última generación en IVI Santiago, un grupo de profesionales observa atentamente una pantalla donde diminutos embriones dan sus primeros pasos de vida. No es ciencia ficción: es el día a día de los embriólogos, los especialistas que han revolucionado la reproducción humana desde aquel histórico 25 de julio de 1978, cuando nació Louise Brown, la primera bebé concebida mediante fertilización in vitro (FIV).
La revolución silenciosa de la embriología
El doctor Carlos Troncoso, director médico de IVI Santiago, explica a nuestro medio.
«Lo que comenzó como un procedimiento experimental hoy ayuda a nacer a más de 500,000 bebés anuales en el mundo. Pero el verdadero cambio ha sido en los últimos 10 años, con tecnologías que parecían imposibles».
La Organización Mundial de la Salud estima que actualmente el 17.5% de la población adulta mundial enfrenta problemas de infertilidad. Frente a este desafío, Chile se ha posicionado como líder regional en reproducción asistida, gracias a centros que combinan expertise médico con tecnología de punta.
Embriólogos y las tecnologías que cambiaron las reglas del juego
En el laboratorio de IVI Santiago existen equipos que parecen salidos de una película de ciencia ficción:
Embryoscope+: La última versión del incubador con inteligencia artificial que selecciona los embriones con mayor potencial mediante algoritmos predictivos. «Reduce en un 30% las tasas de error respecto a la evaluación humana tradicional», explica la embrióloga jefe Daniela Pérez.
Sistema de vitrificación ultrarrápida: Permite congelar óvulos en menos de un minuto, con tasas de supervivencia del 98%. «Hoy una mujer de 35 años puede preservar sus óvulos y usarlos a los 40 con las mismas probabilidades de éxito», detalla Pérez.
Banco de tejido ovárico: Innovación reciente para pacientes oncológicas, que permite conservar y reimplantar tejido ovárico después de quimioterapias.

Embriólogos: El factor humano en la ciencia de precisión
Más allá de la tecnología, el trabajo de los embriólogos requiere una mezcla única de habilidades. «Somos parte científicos, parte artistas», confiesa Miguel Ángel Castro, con 15 años de experiencia en el área.
«Cada caso es único: desde parejas con infertilidad inexplicable hasta mujeres que posponen su maternidad o pacientes trans que preservan su fertilidad».
Los números hablan por sí solos:
- 97% de éxito en FIV después de 3 intentos
- 18% de aumento en vitrificación de óvulos en menores de 35 años
- 95% de efectividad en tratamientos con ovodonación.
Puedes revisar más información relativa a noticias de tecnología | Instagram | YouTube | Twitch | Patrocina Bytes and Bits




