Internet Industrial de las Cosas

Sección donde se muestran diversas columnas de opinión relativas a temas asociados con la tecnología, el emprendimiento y los móviles, en esta oportunidad corresponde el artículo de opinión acerca del Internet Industrial de las Cosas y el impacto en empresas y organizaciones, redactado por Francisco Guzmán, director Claro Empresas.

Conoce diversas columnas de opinión publicadas en el sitio web.

Internet Industrial de las Cosas, una nueva revolución

Internet Industrial de las Cosas

Con la masificación de internet y la evolución de redes como 4G, hemos sido testigos de cómo el Internet de las Cosas (IoT) empieza a tomar forma y su uso se expande. Prueba de ello son las expectativas de crecimiento del sector: mientras las predicciones apuntan a que el cierre de 2019 habrá 14,2 billones de dispositivos conectados, de cara a 2012 se espera que superen los 25 billones. Hoy, la gran apuesta es el Internet Industrial de las Cosas (IIoT), que promete transformar la manera de producir en diversos sectores.

Pero no basta con su expansión, hoy vemos cómo el Internet de las Cosas empieza a experimentar una capilaridad cada vez más relevante en entornos industriales con la capacidad de transformarlos, hacerlos más seguros, eficientes, sostenibles y rentables; por lo tanto, más robustos y preparados para asumir los desafíos que enfrentan los diferentes sectores.

Pero, ¿por qué una compañía debería dar el paso y adoptar una estrategia que contemple al Internet Industrial de las Cosas? Este modelo busca dotar al sector – sin importar si se trata de manufactura, retail o una ciudad completa- de un ecosistema conectado en cualquier momento desde cualquier lugar del mundo, entregando datos específicos tanto del estado de la maquinaria, como de inventarios y procesos, entre otros. De este modo, con metodologías basadas en big data e inteligencia artificial, hoy se pueden generar modelos predictivos que permitan tomar decisiones mucho más efectivas en un entono digital.

Un ejemplo de ello, es la industria automotriz. En los últimos años, todos los fabricantes han volcado gran parte de su inversión en Investigación y Desarrollo (I+D) para construir vehículos cada vez más inteligentes. Y no se trata de hacer una búsqueda en internet por voz, sino de crear un ecosistema, donde cada uno genere y entregue datos que apunten a reducir la tasa de accidentabilidad, optimizar los trayectos, disminuir la congestión y, como siguiente paso, impulsar la conducción autónoma.

Un caso más cercano es la minería, uno de los protagonistas de nuestra actividad económica a nivel país, que a través de la implementación de nuevas tecnologías ha logrado que las faenas sean más seguras, entregando labores de alto riesgo y complejidad a maquinarias. Del mismo modo, ha dotado de inteligencia la producción a través de toda la cadena de valor, impulsando los niveles de eficiencia.

Sin duda, elementos como el Internet Industrial de las Cosas nos hace pensar que estamos en una nueva revolución, donde el éxito de los negocios estará ligado, en gran parte, a su capacidad de evolución; un camino ineludible si queremos que nuestro país consiga dar un salto y se convierta en una economía desarrollada.