Microsoft celebra este 4 de abril su 50º aniversario con un legado que redefine la tecnología moderna: desde los diskettes de los 70 hasta la inteligencia artificial de ChatGPT.
Pero este medio siglo no ha sido un camino lineal. La compañía fundada por Bill Gates y Paul Allen en 1975 ha enfrentado caídas estrepitosas, batallas perdidas y giros estratégicos que la llevaron de ser «el villano» del software a un líder en la nube y la IA.
Microsoft Windows: El sistema que conquistó el mundo
En 1985, Microsoft lanzó Windows, un sistema operativo que democratizó la computación. El éxito de Windows 95 (con su icónico botón Inicio) selló su dominio, aunque hoy compite en un mundo móvil donde perdió terreno.
Posteriormente, Office (1989) se convirtió en la suite de productividad imprescindible, aunque ahora rivaliza con herramientas colaborativas como Google Workspace.
Azure: El salvavidas en la nube
Cuando Amazon Web Services (AWS) dominaba el cloud, Microsoft respondió con Azure (2010). Hoy, es su negocio más rentable, con un crecimiento del 20% anual y clientes como Coca-Cola y SpaceX.

Adquisiciones millonarias: De LinkedIn a Call of Duty
LinkedIn (2016) y GitHub (2018) le dieron control sobre redes profesionales y código abierto.
Pero fue la compra de Activision Blizzard (2023) por USD 69.000 millones la que la coronó como el gigante del gaming, dueña de franquicias como Call of Duty y World of Warcraft.
Los fracasos que Microsoft quiere olvidar
Windows Phone: El error que le costó el mercado móvil. Microsoft desestimó el iPhone y lanzó Windows Phone en 2010 sin ecosistema de apps. Para 2017, era un proyecto muerto.
El desastre de Nokia: Compró Nokia en 2013 por USD 7.200 millones, pero en 2016 recortó 18.000 empleos y abandonó la fabricación de smartphones.
Windows Vista: El Windows que nadie quiso. Lanzado en 2007, fue tachado de lento e incompatible. La compañía tuvo que rescatarse con Windows 7.

El futuro de Microsoft: ¿Reinventarse o quedar atrás?
Bajo el mando de Satya Nadella (CEO desde 2014), Microsoft ha adoptado una estrategia menos arrogante y más colaborativa:
Aliada con OpenAI (inversión de USD 13.000 millones), impulsaría Copilot, su IA integrada en Windows y Edge.
Xbox Cloud Gaming y el metaverso (aunque con menos hype que Meta) siguen en su radar.
Promete ser carbono negativo para 2030 y explora la computación cuántica.
Microsoft ya no es la empresa que imponía Windows a fuerza de monopolio. Hoy compite en un tablero donde Google, Apple y startups de IA avanzan rápido. Su mayor desafío: demostrar que, tras 50 años, sigue siendo capaz de reinventarse sin perder relevancia.

