La irrupción de la inteligencia artificial generativa está transformando profundamente la forma en que las personas buscan información en internet. Durante más de dos décadas, las empresas concentraron sus esfuerzos en aparecer en los primeros resultados de Google mediante estrategias de SEO (Search Engine Optimization). Sin embargo, la creciente adopción de plataformas como ChatGPT, Gemini, Claude y otros asistentes conversacionales está dando origen a una nueva disciplina: el GEO (Generative Engine Optimization).
El cambio es relevante porque los usuarios ya no necesariamente buscan una lista de enlaces para explorar. Cada vez con mayor frecuencia prefieren realizar preguntas complejas y recibir respuestas resumidas, contextualizadas y conversacionales generadas por inteligencia artificial.
Para analizar este fenómeno, conversamos con Feli Molares, CEO y fundador de Buenísimo Labs, quien ha investigado cómo las marcas pueden aumentar su visibilidad dentro de los modelos de inteligencia artificial que actualmente utilizan millones de personas en todo el mundo.
¿Cómo construye respuestas una inteligencia artificial?
Uno de los principales mitos sobre la IA es que genera información de forma espontánea. Según Molares, la realidad es distinta.
«La inteligencia artificial no saca la información de cualquier parte. En general se nutre de información que ya está disponible en internet.»
Los modelos de IA utilizan grandes volúmenes de información pública para elaborar respuestas. Cuando el usuario realiza una consulta —conocida técnicamente como prompt— los sistemas buscan patrones semánticos relacionados con la pregunta y construyen una respuesta utilizando fuentes consideradas relevantes y confiables.
En muchos casos, esas fuentes provienen de páginas web ya posicionadas en buscadores tradicionales.
«Google sigue siendo una de las principales fuentes porque ahí está concentrada gran parte de la información de valor.»
Esto explica por qué el trabajo realizado durante años en SEO continúa siendo importante incluso en el contexto de la inteligencia artificial.
¿Está muerto el SEO?
La aparición de asistentes conversacionales provocó numerosas predicciones sobre el supuesto fin del SEO. Sin embargo, Molares descarta completamente esa visión.
«El SEO no está muerto para nada. Es absolutamente falso que el SEO está muerto.»
Según explica, la inteligencia artificial no reemplaza completamente las dinámicas de posicionamiento tradicionales, sino que funciona sobre ellas.
«La IA opera sobre el SEO. Es una capa más del SEO.»
En otras palabras, si una marca posee autoridad digital, contenido relevante y una presencia sólida en internet, tendrá mayores probabilidades de ser utilizada como fuente por los sistemas de inteligencia artificial.
Esta situación es particularmente evidente en las búsquedas informativas. Mientras consultas como «¿Qué es ChatGPT?» o «¿Para qué sirve la inteligencia artificial?» suelen activar respuestas generadas por IA, búsquedas con intención de compra como «comprar iPhone» o «televisor 55 pulgadas» continúan mostrando resultados comerciales tradicionales.
La diferencia entre búsquedas informativas y transaccionales
Uno de los conceptos centrales destacados por Molares es la diferencia entre dos tipos de búsqueda:
Búsquedas informativas
Son aquellas donde el usuario busca aprender o comprender algo.
Ejemplos:
- ¿Qué es la inteligencia artificial?
- ¿Cómo funciona ChatGPT?
- ¿Quién ganó las elecciones?
En estos casos, los motores generativos suelen entregar respuestas directas construidas a partir de múltiples fuentes.
Búsquedas transaccionales
Corresponden a consultas donde existe una intención de compra.
Ejemplos:
- Comprar iPhone
- Comprar televisor
- Contratar seguro automotriz
En este escenario, los buscadores siguen privilegiando sitios de comercio electrónico, comparadores y páginas comerciales.
«La SERP transaccional prácticamente no ha cambiado», sostiene Molares, quien enfatiza que el comercio electrónico sigue dependiendo en gran medida del SEO tradicional.
La batalla semántica de las marcas
Quizás una de las ideas más interesantes planteadas durante la conversación es lo que el especialista denomina «la batalla semántica».
«Las marcas tendrán que hablarle a los humanos y hablarle a los robots al mismo tiempo.»
Según explica, la IA interpreta la información principalmente mediante relaciones semánticas. Esto significa que las empresas deberán ser mucho más explícitas respecto a cómo desean ser identificadas.
Por ejemplo, una marca automotriz que aspire a ser reconocida como líder en vehículos todoterreno deberá asociar consistentemente conceptos como «mejor camioneta 4×4», «camioneta para montaña» o «vehículo off-road» dentro de sus contenidos digitales.
«La IA es 100% semántica.»
Este fenómeno está generando cambios importantes en las estrategias de comunicación corporativa, relaciones públicas y marketing de contenidos.

Del PR tradicional al PR optimizado para IA
Las relaciones públicas digitales también están evolucionando.
Históricamente, las marcas buscaban apariciones en medios de comunicación para mejorar reputación y posicionamiento. Hoy, esas publicaciones cumplen una función adicional: convertirse en señales para los modelos de inteligencia artificial.
«Las marcas junto con las agencias van a tener que hablarle semánticamente en los títulos y en los textos.»
Esto implica optimizar:
- Titulares de prensa.
- Descripciones de productos.
- Publicaciones en blogs.
- Contenido de influencers.
- Comunicados corporativos.
Incluso el marketing de influencia comienza a adaptarse a esta lógica.
«La creatividad puede estar en el video, pero el texto tiene que ser semántico.»
Según esta visión, mientras el contenido audiovisual sigue orientado a conectar emocionalmente con las personas, los textos asociados deben facilitar la interpretación por parte de los algoritmos.
GEO: el nuevo desafío para las marcas
La evolución natural del SEO está siendo denominada GEO (Generative Engine Optimization).
Esta disciplina busca optimizar la presencia de una empresa para que sea mencionada en respuestas generadas por IA.
A diferencia del SEO tradicional, donde existen decenas de posiciones visibles en una página de resultados, los modelos generativos suelen mencionar apenas unas pocas marcas.
Esto genera un escenario altamente competitivo.
«La IA no entrega diez sitios distintos. La IA entrega un resumen.»
Por esta razón, aparecer como fuente o recomendación dentro de una respuesta generada puede convertirse en una ventaja estratégica significativa.
Herramientas para medir la visibilidad en IA
Un mercado emergente está comenzando a desarrollarse alrededor de este fenómeno.
Se trata de plataformas conocidas como IA Visibility Tools, herramientas diseñadas para monitorear cómo las distintas inteligencias artificiales mencionan marcas, productos o servicios.
Estos sistemas permiten:
- Analizar menciones en ChatGPT.
- Monitorear Gemini.
- Revisar presencia en asistentes generativos.
- Identificar fuentes utilizadas por los modelos.
- Detectar oportunidades de posicionamiento.
El objetivo es similar al SEO tradicional: entender cómo aparece una marca frente a determinadas consultas.
Inteligencia artificial y desarrollo web
La conversación también abordó el impacto de la IA en el desarrollo tecnológico.
Molares destacó los avances recientes de herramientas como Claude para crear aplicaciones y sitios web completos mediante lenguaje natural.
«Lo que antes era muy difícil hacer, hoy puede lograrse en pocas horas conversando con una inteligencia artificial.»
La democratización del desarrollo está reduciendo barreras de entrada para emprendedores, pequeñas empresas y profesionales independientes.
No obstante, el especialista advierte que la tecnología por sí sola no garantiza resultados.
«La IA viene a potenciar a quienes son muy buenos en estrategia y en negocios.»
El futuro: estrategia humana más inteligencia artificial
Aunque la automatización seguirá creciendo, Molares considera que el factor humano continuará siendo determinante.
Las herramientas pueden generar contenido, construir sitios web y automatizar procesos, pero la capacidad para diseñar estrategias, comprender mercados y tomar decisiones seguirá siendo una ventaja competitiva clave.
«A quienes les irá mejor serán los que manejen muy bien la tecnología, pero también muy bien la estrategia humana.»
La conclusión parece clara: el futuro del posicionamiento digital no será exclusivamente técnico ni exclusivamente creativo. Será una combinación de ambos mundos.
Mientras el SEO continúa siendo el fundamento de la visibilidad online, el GEO emerge como la nueva frontera donde las marcas competirán por ser parte de las respuestas que millones de personas recibirán directamente de la inteligencia artificial.
Y en esa nueva realidad, no bastará con aparecer en internet. Habrá que convertirse en una fuente que las máquinas consideren digna de recomendar.
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