Visa ha dado un paso decisivo en la evolución de los pagos digitales en América Latina al anunciar una alianza con Stripe y la plataforma Bridge. Esta colaboración permitirá a millones de personas en países como Argentina, Colombia, Ecuador, México, Perú y Chile realizar compras directamente con stablecoins, en una red que incluye más de 150 millones de comercios que aceptan Visa a nivel global.
Esta integración representa un hito para la adopción de criptoactivos en el día a día de los consumidores latinoamericanos, ofreciendo una experiencia de pago fluida, segura y compatible con el sistema financiero tradicional.
Los usuarios podrán adquirir stablecoins en plataformas como Binance o Coinbase, y almacenarlas en billeteras digitales compatibles. También será posible comprar estos activos directamente a través de servicios ofrecidos por Visa y Stripe, utilizando transferencias bancarias o tarjetas de crédito, dependiendo de cada país y plataforma.
La iniciativa permitirá a los consumidores usar stablecoins como método de pago en cualquier comercio que acepte Visa, lo que amplía drásticamente el alcance y la utilidad de estos activos digitales. La conversión de fondos se realiza en segundo plano, garantizando una experiencia sencilla, segura y completamente compatible con los sistemas actuales de punto de venta.
Stablecoins: la puerta de entrada al mundo cripto para pagos cotidianos
Las stablecoins, como Tether (USDT) y USD Coin (USDC), son criptomonedas diseñadas para mantener paridad con monedas fiduciarias, generalmente el dólar estadounidense. Su baja volatilidad y facilidad de conversión las han convertido en favoritas para quienes buscan una forma digital y estable de almacenar valor o realizar transacciones.
A diferencia de otras criptomonedas como Bitcoin, las stablecoins están respaldadas por reservas y tienen como principal atractivo su estabilidad. Esto las hace ideales para usos cotidianos, desde compras en línea hasta pagos presenciales.
Con esta alianza, Visa y Stripe se integran con Bridge, una plataforma que facilita la conversión de stablecoins a moneda local de forma transparente, sin que el usuario necesite interactuar directamente con tecnología blockchain o wallets cripto. En otras palabras, las personas podrán pagar con sus stablecoins como si se tratara de una tarjeta tradicional, sin fricción ni complicaciones.
El impacto será especialmente relevante en una región donde el acceso a monedas fuertes como el dólar puede ser limitado o costoso. Las stablecoins ya se posicionaban como herramienta clave en países con inflación o restricciones cambiarias, y esta integración les otorga ahora un uso práctico y cotidiano.

