Chile y Bolivia acordaron desarrollar un corredor bioceánico de fibra óptica que unirá los cables submarinos del Pacífico y del Atlántico a través de ambos países.
El acuerdo del corredor bioceánico de fibra óptica se firmó el 17 de octubre en La Paz, durante la primera visita oficial de un presidente chileno a Bolivia en más de siete décadas, en un encuentro entre los mandatarios José Antonio Kast y Rodrigo Paz.
El proyecto, conocido como corredor Humboldt, busca conectar la red boliviana con los cables submarinos que llegan a la costa chilena del Pacífico, entre ellos el sistema Humboldt, que enlazará Sudamérica con Asia y Oceanía. Desde Bolivia, la ruta se extendería hacia Brasil y el Atlántico, convirtiendo a los dos países en un puente de datos entre dos océanos.
¿Qué significa para Bolivia y para Chile este corredor bioceánico de fibra óptica?
Para Bolivia, un país sin salida al mar, el corredor bioceánico de fibra óptica representa acceso directo a la infraestructura submarina global: mejor velocidad y calidad de internet, menor costo de conectividad y una oportunidad de convertirse en un hub de datos y servicios digitales entre Brasil y Chile, atrayendo inversión tecnológica y centros de datos.
Para Chile, el proyecto consolida su posición como puerto de entrada digital de Sudamérica. El sistema Humboldt permitirá que los datos desde Oceanía transiten a Chile de forma más rápida, segura y directa, y el corredor terrestre multiplicaría el valor de esa inversión al conectar el Pacífico con el Atlántico.

Soberanía digital e infraestructura
El acuerdo del corredor bioceánico de fibra óptica llega en un contexto donde la soberanía digital y la infraestructura de redes están en el centro de la discusión regional. La expansión de constelaciones satelitales de órbita baja como Starlink, que ya opera en varios países latinoamericanos, empuja a los estados a repensar el control de sus redes. Un corredor terrestre de fibra óptica entre dos estados, en ese escenario, es también una declaración estratégica: la conectividad crítica de la región no debería depender de un solo proveedor ni de una sola ruta.
Según EFE, los gobiernos acordaron impulsar los estudios y mecanismos de coordinación para desarrollar el corredor terrestre, que partiría desde la región chilena hacia territorio boliviano. Las partes aún deben definir plazos, financiamiento y el trazado definitivo de este corredor bioceánico de fibra óptica.
Más allá del simbolismo diplomático, este es el tipo de proyecto que define la próxima década digital de la región: infraestructura física que habilita todo lo demás, desde la nube hasta la IA.
Lo seguiremos de cerca, especialmente el avance de los estudios técnicos y la eventual participación de operadores privados en el trazado.
Puedes revisar más información relativa a noticias de tecnología | Instagram | YouTube | Anuncios y Publicidad (50% OFF) | El Café Tech se escucha también por Spotify | Patrocina el Café Tech con un precio único aquí


