Durante los dos días de Red Hat Summit, hemos visto que quedó claro que la inteligencia artificial ya dejó de ser una promesa para transformarse en un factor estratégico que está obligando a las empresas latinoamericanas a repensar infraestructura, automatización, seguridad, soberanía digital y hasta sus propios modelos de negocio.
Lejos de los discursos puramente futuristas, la visión de la compañía apunta a una adopción más pragmática y controlada de la IA, donde el foco no está únicamente en lanzar agentes inteligentes o implementar modelos generativos, sino en construir plataformas capaces de sostener esas nuevas cargas tecnológicas de manera segura, escalable y abierta mediante las tecnologías open source.
“En Latinoamérica tuvimos el año pasado muchas empresas haciendo experimentación piloto. Generaron casos de uso, levantaron agentes y probaron modelos, pero después comenzaron a mirar los costos reales de todo eso y entendieron que no todos esos agentes generan el retorno esperado. Entonces ahora estamos entrando en una etapa mucho más madura, donde los clientes están dejando atrás el hype y comenzando a identificar cuáles son los casos de uso que realmente producen valor para el negocio”, explicó Andrea Cavallari, Director, Solutions & Technology Practices Latam para Red Hat durante la conversación.
Ese cambio de mirada marca una diferencia importante respecto al escenario que hoy vive Norteamérica, donde compañías como NASA y ahora Nissan ya utilizan virtualización e inteligencia artificial en ambientes críticos de misión.
De hecho en América Latina, en cambio, todavía predominan implementaciones más acotadas, enfocadas principalmente en automatización documental, chatbots, asistentes corporativos y análisis de información interna.
“Lo que más vemos son agentes que consultan bases de conocimiento, que resumen documentos, generan insights o ayudan a encontrar información más rápido. Son casos útiles, pero todavía iniciales. Para llegar a una IA realmente transformadora, las empresas necesitan primero resolver temas previos como automatización, modernización de infraestructura y capacitación de personas”, agregó la ejecutiva de la marca del sombrero rojo.
Red Hat lo tiene claro: La IA no puede escalar sin soberanía, seguridad y control

Uno de los mensajes más repetidos por Red Hat fue que la inteligencia artificial empresarial no puede construirse sobre estructuras improvisadas. Según la compañía, el gran desafío ya no es solamente desarrollar modelos, sino controlar cómo esos modelos operan, cómo consumen datos y cómo se evita que se transformen en un riesgo corporativo.
“La evolución de la inteligencia artificial combinada con el modelo open source está redefiniendo la manera en que las empresas innovan. Nuestro objetivo es garantizar flexibilidad, seguridad y libertad de elección”, afirmó recientemente Andrea Cavallari, nueva CTO regional de la compañía.
Cavallari, quien ingresó a Red Hat en 2007 como ingeniera de soporte técnico, hoy lidera la estrategia tecnológica para América Latina, se ha transformado en una de las principales voces regionales en torno a inteligencia artificial abierta, nube híbrida y automatización empresarial.
En este sentido, vemos al open source como aquella respuesta a la incertidumbre tecnológica, ya que el valor del código abierto dejó de ser solamente técnico y pasó a transformarse en una decisión estratégica vinculada a independencia, continuidad operacional y capacidad de adaptación.
“Con red hat el cliente puede cambiar de nube, cambiar de hardware o incluso cambiar de proveedor sin quedar atrapado. En un contexto global donde existen tensiones geopolíticas, restricciones comerciales y dependencia tecnológica, la libertad de elección se vuelve crítica”, señaló andrea cavallari a zoom tecnológico.
En esta misma materia, Red Hat sostiene que el crecimiento acelerado de agentes de IA dentro de las empresas está generando nuevos problemas de gobernanza. De hecho vemos muchos departamentos que están creando soluciones aisladas utilizando servicios externos y cargando información sensible sin supervisión corporativa.
Frente a eso, Red Hat plantea que su rol no es competir directamente en la carrera por desarrollar el modelo fundacional más grande, sino transformarse en la plataforma que ordena, protege y administra ese ecosistema de agentes.
“La pelea de los grandes modelos es una competencia gigantesca. Nosotros no estamos enfocados ahí. Nuestro foco es disciplinar el caos que hoy se está generando con los agentes de IA dentro de las empresas”, explicaron.
«América Latina avanza más lento, pero con mayor conciencia»
Aunque varios ejecutivos reconocieron que la región todavía está detrás de Estados Unidos en madurez tecnológica, también destacaron que América Latina está avanzando con una mirada más racional y menos impulsiva.
“Las compañías latinoamericanas no quieren hacer un Big Bang de millones de dólares sin entender antes el retorno real. Prefieren comenzar pequeño, validar, probar y después escalar. Y eso probablemente sea más sano”, explicó cavallari.
En este sentido, la región enfrenta además desafíos estructurales adicionales: inflación, costos de hardware, restricciones de importación, diferencias regulatorias y brechas de infraestructura.
“En Norteamérica muchas empresas ya tenían resuelto todo lo relacionado con automatización, nube e infraestructura antes de la explosión de la IA. En Latinoamérica todavía estamos construyendo esa base».
Aun así, Red Hat asegura que sectores como banca, telecomunicaciones, gobierno y minería ya están empujando proyectos concretos, especialmente en automatización operacional, análisis de imágenes, procesamiento de datos y virtualización.
Mujeres en tecnología y liderazgo regional
Un tema relevante en el mundo tecnológico es la brecha de género cuando hablamos de tecnología, en este sentido Andrea Cavallari, CTO regional de Red Hat lo aborda desde su experiencia dentro de la industria tecnológica.
La ejecutiva recordó que cuando comenzó su carrera era una de las pocas mujeres certificadas en Linux en Brasil y que muchas veces se enfrentó a cuestionamientos por ingresar a un entorno considerado tradicionalmente masculino.
“Cuando iba a hacer una certificación Linux me preguntaban si no prefería hacer algo más liviano, como gestión de proyectos o tecnologías más asociadas a mujeres. Sí existía mucho bloqueo”, comentó.
Hoy, desde su rol como CTO regional, Cavallari participa activamente en programas de mentoría y liderazgo femenino dentro del ecosistema open source.
“Siento mucho orgullo de formar parte de grupos de mujeres en STEM para apoyar a jóvenes que recién comienzan. Lo importante es prepararse, persistir y no ponerse en una posición menor”, afirmó.
Construir IA útil y sostenible
Quizás una de las frases que mejor resumió la visión general del Red Hat Summit 2026 fue una idea repetida por distintos ejecutivos de la compañía: la inteligencia artificial no puede convertirse solamente en una moda corporativa.
“La diferencia entre una empresa realmente innovadora y otra que simplemente quiere verse moderna es que las organizaciones serias hacen pruebas, analizan riesgos, evalúan retorno y entienden dónde realmente conviene usar IA y dónde no”, explica andrea cavallari, cto de red hat.
En ese contexto, la firma tecnológica insiste en que la próxima gran etapa de la inteligencia artificial empresarial no dependerá únicamente de modelos más grandes o agentes más sofisticados, sino de algo mucho más complejo: construir plataformas abiertas, seguras y sostenibles capaces de soportar la velocidad de cambio que ya comenzó a transformar la industria tecnológica global.
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